Un nuevo fenómeno se repite cada primer domingo del mes en nuestra región y es que, en el poblado de Zacualpan (a 35 minutos al norte de Guayabitos de la carretera a San Blas) llegan mas de 40 camiones de toda la República Mexicana para ratificar su fe y volcar sus esperanzas en el templo de dicho lugar. Y es que, allí se venera a un “Divino Niño Jesús” imagen traída a la parroquia por un sacerdote anterior y al cual se le han adjudicado diversos milagros, mismos que la propia gente se encarga de propagar y aumentar así la popularidad de este.
Historia de la devoción
Comienza la devoción al Divino Niño en Colombia en el año 1907, primero entre los carmelitas y después en la Comunidad Salesiana. Fueron tantos los favores concedidos que los devotos agradecidos propagaron la devoción por todas partes.
En Zacualpan, esta devoción inicio poco mas de 4 años, demostrando que la fe mueve montañas y que los miles que practican el turismo religioso se han convertido en un fuerte sustento para las familias del lugar que tradicionalmente han vivido de la agricultura, ganadería y pesca, logran con ello un verdadero milagro.
Llegan por miles
Desde el sábado, los nativos de Zacualpan se preparan con su vendimia de todo tipo de cosas desde: Comida, recuerdos, artículos religiosos, etc. y es que, los miles de visitantes que arriban al lugar buscan algún objeto que le recuerde su valiosa visita a este recién nacido santuario de la fe.
Muchos de los que llegan el sábado o la madrugada del domingo buscan un pequeño lugar en la plaza donde poder descansar, allí en el piso, bancas de la plaza o con mucha suerte en el refugio del templo, en ocasiones con frío, otras veces con calor o lluvia, pero para ellos, cualquier incomodidad es mínima con tal de ver adorado "Divino Niño Jesus". ... |